Have you signed up for HLife Weekly yet?

Follow HLife: RSS Icon Twitter Icon Facebook Icon

Los Probióticos: Las Buenas Bacterias Que Sí Queremos Tener

lactobacillus via nourishedkitchen.com

Se dice que no existe lo bueno o lo malo – sólo lo útil y lo inútil. También se dice que el 80% de nuestro sistema inmune yace en nuestro intestino. Tomando estas dos premisas, vamos a presentarte  a la clave del intestino saludable  – y, por consiguiente – tu salud: los probióticos.

Los probióticos (del latín Pro que significa “a favor” y bio que significa “vida”) son los suplementos dietéticos que consisten en microorganismos que son beneficiosos para nuestra salud. Estos microorganismos beneficiosos son las bacterias “amigas” que colonizan los intestinos (sí, ahí ellas construyen sus acogedoras casas, y tú estás a punto de descubrir el por qué debes estar muy agradecido por esto, así que deja de decir “!eu!”) y ayudan a reforzar nuestro sistema inmunológico, manteniendo un equilibrio entre los buenos (útiles) o malos (que causan enfermedades) organismos en nuestros cuerpos. En caso que no lo sabías, te cuento que nuestros cuerpos son el aposento de infinidad de microorganismos – muchos de los cuales son bacterias – que ó ayudan ó nos causan daño, y el balance de todos ellos es lo que determina si nos enfermamos o no. Si hay más bacterias dañinas, nos enfermamos; si hay más bacterias buenas/amigas, no nos enfermamos. El intestino es el hogar de cientos de diferentes especies de estos chicos y, como puedes imaginar, la lucha por la sobrevivencia y el predominio es dura y constante. ¿Prevalecerán las buenas bacterias amigables y te mantendrán saludable? ¿O tomarán las bacterias dañinas el control y harán  que te enfermes? Todo dependerá de tí y de lo que tu elijas comer.

Las bacterias buenas no solo ayudan a mantener a los chicos malos en jaque – ellas tambien toman algunos de los alimentos que comemos y en un maravilloso proceso de simbiosis, convierten a esos alimentos en cosas útiles para nosotros, como en vitamina K, vitaminas B (incluida la tan evasiva vitamina B12) y otros nutrientes necesarios para nuestra salud óptima. Los microbios son tan importantes en el proceso digestivo que un estudio publicado en la revista Science Translational Medicine (Ciencia medicina de translación) ahora los vincula a la obesidad, concluyendo que el consumo de la dieta occidental típica promueve el tipo de bacteria que nos hace gordos, mientras que una dieta basada más en vegetales promueve el tipo de bacterias que ayudan a mantenernos delgados. Y, levanten la cabeza, damas: Las bacterias amistosas son también responsables por mantener el grado correcto del pH del medio ambiente vaginal, protegiendolo de las infecciones vaginales causadas por hongos o malas bacterias. Ambas de estas enfermedades ocurren cuando hay crecimiento excesivo de cualquier hongo (presente de forma natural en la vagina) o bacterias malas (también presente de forma natural, pero en pequeñas cantidades), y es, de nuevo, que depende de nuestros amigables guerreros bacterias el mantener la paz y las proporciones correctas de organismos viviendo en armonía.

Cuando decimos “barriga” solemos pensar en el estómago, pero la verdad es que, no es en el estómago donde la verdadera acción ocurre en cuanto a los alimentos – es en los intestinos. En un artículo sobre el sistema digestivo explorarmos más el tema, pero por ahora debes saber esto: El intestino delgado es el órgano principal de la digestión y de la absorción. Es donde la mayoría de los alimentos son  realmente desglosados (esto sucede en los primeros 25 cm o menos del intestino delgado, en una sección llamada duodeno), y en donde los nutrientes son luego absorbidos en el torrente sanguíneo para ser distribuidos a todas nuestras células. El resto del intestino es crucial en el proceso de absorción, que es cómo y cuando realmente aprovechamos los beneficios de los alimentos que comemos.

Así pues, si los intestinos son tan importantes para la digestión, y si hay cientos de diferentes microorganismos que se pasean por ahí, unos amigos que promueven la salud y algunos poco amistosos y causantes de enfermedades, ¿no deberíamos tratar de asegurarnos de que los amigos  sean los que tengan el control de la situación? Sí. ¿Y cómo hacemos esto? Con los probióticos.

Tú estás, de alguna manera, más familiarizado con los probióticos de lo que tú piensas. Recuerdas  todos los yogures bien espesos, deliciosos que tu mamá solía llevar a casa? En ellos solían haber probióticos. Muchos alimentos fermentados contienen probióticos, pero, como la mayoría de cosas hoy en día, las marcas comercializadas que dicen tener bacterias amistosas estan llenas de azucar y contienen muy poco o casi nada de las buenas bacterias. Muchas empresas están ahora en el negocio de vender probióticos, pero el tipo y la cantidad de bacterias que estas empresas incluyen en sus productos los hacen inútiles para la salud intestinal, por lo que NO SE DEJEN ENGAÑAR POR LA PUBLICIDAD. El equipo de HLife somos fanáticos de leer las etiquetas de los productos; tú tambien hazlo y comprueba lo que estás comprando y no seas víctima de una buena comercialización.

Las fuentes alimenticias de los probióticos son alimentos de soja fermentada como el tempeh y el miso, chucrut crudo (nombre para las hortalizas cultivadas que, si no puedes encontrar, puedes hacerlo por tu cuenta con col verde);  kombucha (a nosotros  nos encanta los tónicos kombucha que muchas marcas  hacen y venden en tiendas como Erewhon y Whole Foods, A veces en forma de botella de champán – y es una muy buena opción para llevar de regalo a una cena, ó a una reunión) y el kéfir.

Como he dicho, el yogur solía ser una fuente de probióticos, pero ahora es, en su mayoría, azúcar – incluso las marcas que dicen “bueno para el estómago” no lo son. Pero hay una empresa que fabrica un producto maravilloso con la textura de yogur y que nosotros absolutamente adoramos. Después de muchas pruebas y mucha investigación, nos quedamos con una fuente de probióticos que consumimos regularmente, y que sería la ganadora de premios para probióticos, la marca canadiense llamada Bio-K. Somos fans porque, no sólo el producto contiene 50 mil millones de bacterias vivas, sino que también hay una versión hecha sin productos lácteos para los veganos. Aunque el producto sin lácteos hecho de soja aún no está certificado como orgánico, (nos dicen que  la certificación la recibiran en un futuro)  nos aseguran que no contiene gluten, transgénicos, ni residuos de antibióticos, plaguicidas, hormonas y metales pesados. Bio-K contiene bacterias Lactobacillus acidophilus y Lactobacillus casei, dos bacterias amigables en los intestinos. De los muchos tipos de bacterias aquí, Lactobacillus (que se muestra en la foto superior) y Bifidus son los probióticos más utilizados, pero un representante de Bio-K nos explicó que debido a que Bifidus se alimenta de Lactobacillus, tomar un probiótico con sólo bacterias lactobacilos ayudaría a la proliferación de ambos tipos de bacterias. Ya que los lactobacilos se encuentran principalmente en el intestino delgado, mientras que Bifidus en su mayoría están en el intestino grueso, un probiótico con bacterias Bifidus tomado por vía oral podría eliminar algunos de los lactobacilos buenos en el intestino delgado cuando el Bifidus atraviesa en su camino hacia el intestino grueso.

Nota final sobre los probióticos: Tú puedes pensar, “Pero, estas bacterias amistosas, no es que ya viven en mis  intestinos? ¿Por qué tengo que comer más, entonces?” Bueno, amigo mio, ¿alguna vez has oído hablar de un antibiótico? ¿O el estrés, el alcohol, los alimentos procesados, la contaminación y los medicamentos esteroides? Todos y cada una de estos factores matan tus bacterias amistosas (que levante la mano aquel que nunca ha tomado un antibiótico en su vida. ¿Sí? No creo. A menos que sus padres fueran ultra progresistas – y nosotros los felicitamos por eso – aun si no usan antibióticos ahora, probablemente tomaron algunos cuando eran pequeños. No estamos culpando a la gente –ni siquiera Oprah sabía acerca de los probióticos hasta este año.) Ello, sumado al hecho de que un gran porcentaje de las heces se compone de las bacterias buenas (esto es sólo parte del proceso de eliminación – estos guerreros se sacrifican en nombre de tu buen estado de salud), nos da la esperanza de estarte conduciendo a entender que es fundamental que tú repongas constantemente las bacterias benéficas en tu intestino. O bien, puedes no hacer nada, que es el equivalente a enviar una cordial invitación a las enfermedades infecciosas. Como todo lo que tiene que ver con tu salud, esto  depende totalmente de  tí.

Fuentes: Healthy Living (Vida Saludable) por Linda Page; Staying Healthy With Nutrition (Mantenerse saludable con la nutrición) por Elson M. Haas, MD., Biology (Biología )por Campbell y Reece

Traducido por Mery Paz

SHARE:
  • Print this article!
  • E-mail this story to a friend!
  • Facebook
  • Twitter
  • del.icio.us
  • Digg

One Response to “Los Probióticos: Las Buenas Bacterias Que Sí Queremos Tener”

  1. [...] Los Probióticos: Las Buenas Bacterias Que Sí Queremos Tener – HLife | Holistic Health for Hu… [...]

Leave a Reply

( * ) required fields